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Por Patricio Lara
En la Condesa encontré un restaurante argentino en la banqueta de una tranquila calle, en una antigua casa, que me lo habían recomendado. Ese día, junto con mi pareja, buscamos un sitio para un buen bife y pasta, por lo que llegamos al Quebracho, en Atlixco 93, a una discreta distancia de la muy ruidosa y supertransitada avenida Michoacán.
Era temprano, por lo que preferimos una mesa en la terraza con amplitud, a diferencia de otros lugares donde se está apretujado. Después de sentarnos pedimos una copa de vino de la casa y una cerveza fría y noté que casi no pasaba gente, vendedores, limosneros y músicos, quienes me molestan por su insistencia, además de que son los mismos que desfilan por Polanco y Prado Norte. Después de relajarnos pedimos la carta y empezamos la investigación de la oferta de platillos. Observé las empanadas caprese y de carne, que aunque las vi pasar y se veían muy bien, preferimos por el calor que hacía optar por una ensalada Quebracho de lechuga, palmito, berros, germinados, champiñones y nuez. Pedí sólo aceite de olivo y vinagre balsámico como aderezo y la dividimos en dos platos. Ésta nos refrescó y estimuló el apetito.
Después de revisar los platos fuertes me atrajo el Ojo de bife en caña o el Angus prime, el primero de 300 g. y el segundo de 600 g., que serían para dos o hasta cuatro personas, pero preferí algo más pequeño como la típica carne: el Vacio. Mi acompañante después de pensar se decidió por un ligero ravioli con espinaca. Ambos estuvieron excelentes y también muy bien servidos, por lo que probamos de ambos platos. Para terminar pedimos un postre Quebracho de fresas, plátano y dulce de leche para recordar los viajes a Buenos Aires. Quedar satisfecho, a un precio muy por debajo de la competencia hace de este sitio un punto de atracción, tanto para extraños como para familias de la Condesa y Roma.
Quebracho CondesaDirrección. Atlixco 93 casi esq. con Michoacán, Col. Condesa Haz click aquí para más información
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