Contaminando México: el poliestireno

Laura Silva

El poliestireno es un plástico que solemos ver fundamentalmente de dos maneras: expandido o extruido. En ambos casos, se trata de una espuma con una gran cantidad de aire en su interior, constituye un material ligero pero resistente, es un buen aislante térmico y resulta difícilmente colonizable por microorganismos. El primero tiene un aspecto característico en forma de bolitas (es el conocido como poliespán). El segundo es más denso, y es el que encontramos, por ejemplo, en las bandejas de los supermercados.

En México se le conoce como unicel y se usa para llevar comida, bebidas, trabajos escolares, cuidar envíos frágiles… la lista es larga, pero se tiene que hacer conciencia sobre la amenaza que representa para la salud.

Importantes ciudades del mundo impiden el uso del poliestireno (como generalmente se le conoce) por la enorme contaminación que genera, su degradación es una de las más tardías (entre 500 y 1000 años), aún no es posible reciclarlo, además de ser tóxico ya que libera químicos nocivos para el bienestar de las personas.

A los plásticos se les denomina con un número para saber a qué grupo pertenecen, estos se encuentran en sus etiquetas y envolturas: El 1 corresponde al PET (polietileno tereftalato), el 2 al HDPE (polietileno de alta densidad), el número 3 es el V o PVC (vinílico o cloruro de polivinilo), y el 4 al LDPE (polietileno de baja densidad). 

El número 5 es PP (polipropileno), el número 6 PS (poliestireno) y el siete corresponde a otros como los plásticos que forman los DVD, las gafas de sol, material para computadoras, entre muchos otros.

En caso que el símbolo sea una “R”, quiere decir que el producto está hecho con material reciclado, o si bien se ha agregado el acrónimo “ABS”, se trata del acrilonitrilo butadieno estireno, un plástico muy duro utilizado en automoción y en labores industriales y domésticas.

A los plásticos con el número 6 se les debe tener mayor precaución, ya que son potencialmente tóxicos, y si no se tienen las debidas precauciones, el usarlos para guardar o calentar algo en ellos pueden causar grandes daños a la salud por los químicos que liberan. Por ejemplo, contiene bisfenol A (BPA), PBDE, entre otras peligrosas toxinas. El PBDE puede producir infertilidad, y el BPAs hace estrago en el sistema endocrino al tener el mismo comportamiento que los estrógenos.

En nuestro país no hay ninguna ley que reglamente este producto para limitar su uso, a pesar de las deficiencias que se tienen en materia de reciclaje, ya que no se tiene la maquinaria necesaria para facturar nuevamente el plástico (de cualquier tipo) y es exportado a otros países con este fin. Debemos crear conciencia sobre el uso de estos contaminantes tan dañinos, pero sobre todo el del poliestireno en cualquiera de sus presentaciones, porque es el que no se puede reutilizar ni reciclar, tiene mayores químicos y presenta un peligro para el ya contaminado mundo por la falta de control para el manejo y restricción de estos productos.

REFERENCIAS: SMART KLEAN BLOG, Plásticos tóxicos, ¿Sabes cuáles son?, 2011 https://smartkleanblog.wordpress.com/2011/07/25/como-evitar-plasticos-toxicos/

EL ECONOMISTA, México, con el mayor déficit del mundo en productos plásticos, 2015 http://eleconomista.com.mx/industrias/2015/07/23/mexico-mayor-deficit-mundo-productos-plasticos