El fenómeno político: “chapulines”

Eduardo Farah

En México los chapulines no son solo un insecto también son los políticos que “saltan” de un partido a otro, algunos, hasta por tres, lo que se ve normal debido a que estos no tienen agenda ni ideología, sino solamente motivos de posicionarse para poder servirse a manos llenas.

En esta democracia la clase política constituida por chapulines y vividores se organizó en partidos, en los que todos son iguales, les sirven a los poderosos económicamente y a sus respectivas y cambiantes mafias de favores mutuos, mismos que habían bloqueado la entrada a puestos de elección popular a candidatos independientes, quienes ya se permiten, pero se les exige tal cantidad de requisitos que difícilmente estos participan.

Muchos ciudadanos preocupados que han participado en luchas sociales y/o vecinales no partidistas han decidido participar como independientes para fungir como alcaldes, senadores o diputados, esto ocurre por primera vez en Ciudad de México, pero el INE -manejado por los partidos- creo un sistema de trabas que es casi imposible de remontar.

Además de los numerosos requisitos del INE, hay otro fenómeno negativo contra los independientes: los mismos políticos cuando no tienen partido que los cobije se lanzan como independientes, pero resulta que se comportan igual a que si tuvieran un partido, lo que debilita la imagen de esta figura. Se denunció en la prensa que muchos de los candidatos que venían de partidos políticos estuvieron comprando firmas de votantes lo que ha generado una desigualdad obvia que afectará la elección.

En Miguel Hidalgo se presentaron 3 candidaturas independientes a la alcaldía, de las cuales una declino, otra, presidida por Demetrio Sodi, al que demostraron que entregó 5 mil 500 firmas en 2 días que implicaba la compra de estas, hizo que este se retirara antes de que le cancelarán su candidatura, y sólo una pasó, la cual está conformada por vecinos.

Viene la elección y pese a que los partidos manejan amplios recursos y por ende gigantesco acarreo harán que muchos voten por los independientes con la esperanza de quitar o acotar a la clase política.