El patrimonio finito

El patrimonio arquitectónico de CDMX no está plenamente catalogado, definido, cuantificado y declarado, y por lo mismo -por esa indefinición-, por esa falta de claridad y contundencia, su destrucción continúa.

El país lo padece, distintas colonias de la ciudad de México lo sufren de manera importante y por mencionar sólo un caso: en Polanco, en el año 2000 se realizó una catalogación por la SEDUVI a través de la Dirección de Sitios Patrimoniales y Monumentos mostrando la existencia de más de 500 fichas de registro de inmuebles de valor.

En el 2006, tras la denuncia ciudadana por la destrucción significativa de casas con valor arquitectónico en la zona, se publicó un listado con un estimado de 350 inmuebles que debían de preservarse -150 edificaciones menos que las que se consideraban 5 años antes- pero la demolición continuó. 70 edificaciones de valor demolidas en un periodo delegacional, 35 en el siguiente y 18 en el último y la situación continúa.

Hoy, el listado de inmuebles catalogados tiene otra vez 150 edificaciones menos que las publicadas en el 2006 y aún con el título de “catalogado” por el INAH, INBA o SEDUVI, porque los jueces determinan que los inmuebles patrimoniales, históricos y artísticos pueden ser demolidos como los casos de Arquímedes 29, Tres Picos 17 o tantos otros en otras zonas de la ciudad.

Una década ha bastado para arrasar con más de 150 inmuebles que le daban un aspecto único a esta “zona patrimonial” de la ciudad. Hay 150 vacíos urbanos, donde hoy se mantiene año tras años un lote baldío que sirve de estacionamiento, o una obra totalmente nueva y ajena al entorno preexistente. En poco casos -que los hay-, pudiera debatirse que lo construido actualmente es mejor que lo que había.

En FUNDARQMX (Fomento Universal para la Difusión Arquitectónica de México AC) este tema es parte toral de nuestra filosofía y nuestra razón de ser, por eso “hablar de patrimonio: arquitectura, paisaje y ciudad” es un buen principio. Permear en la ciudadanía en general, los valores que guarda la arquitectura como el mejor testigo del paso de la historia de nuestra ciudad y de miles de vidas en cada tiempo. Creemos que “se ama más lo que se conoce más” y sólo así se puede tener identidad y arraigo, que son valores que trascienden principios más elevados que los económicos y los de un supuesto desarrollo.

El listado de monumentos de Polanco continúa en revisión y todavía no tenemos una cifra certera lo que debe de ser protegido (de lo que todavía queda), como si se tratara del universo. Pero no lo es, se trata de un territorio cercado, definido, cuantificado; Polanco son 10 colonias, 212 manzanas, 3,564 predios y la escasa cifra de su patrimonio arquitectónico “protegido”, actualmente 265 inmuebles correspondiente al 7.5% del total, el cual sigue variando y decreciendo.

Lo mismo sucede con el resto de la ciudad y sus zonas patrimoniales y es por ello que seguido se escucha el reclamo ciudadano por una nueva casa o edificio a punto de demolerse que pese a su gran belleza y particularidad, al encontrarse fuera de los listados oficiales de inmuebles catalogados, son demolidos sin tener ningún elemento legal con el cual defenderlo como lo fue Pedregal 24 que no estaba declarado previamente o el reciente caso de la casa de principios el siglo XX en la calle de Florencia en la Zona Rosa.

El patrimonio es mucho menor del uno por ciento del total de inmuebles de la Ciudad de México y sin embargo su fuerza es inmensa para transmitir valores, historia, cultura, identidad, unicidad, una ciudad diferente al resto del mundo precisamente por su buena arquitectura y urbanismo. Entonces nos preguntamos ¿Por qué no lo valoramos como se debe? ¿Por qué no creamos leyes adecuadas para su preservación? ¿Por qué dejamos que se siga perdiendo?

También nos preguntamos ¿Quién sería el mejor encargado del patrimonio de cada zona? ¿El gobierno federal a través de instituciones como el INAH o el INBA? ¿El gobierno local a través de la SEDUVI? ¿o acaso las Delegaciones deberían de ser responsables de conocer a la perfección “su” patrimonio, valorarlo, relevarlo, cuidarlo y preservarlo? ¿O dejarlo en las manos de los jueces, propietarios y desarrolladores? ¿O en la ciudadanía vigilante y conocedora?

En el mes de agosto del 2016, en tan solo un fin de semana, derrumbaron una hermosa casa catalogada en Anatole France 27, se informó a la delegación y a la fecha siguen sin responder, y al parecer se va a iniciar una obra mayor.

Por la importancia de este escrito -ya que siguen tirando casas catalogadas en Polanco- lo publicamos nuevamente (apareció en el número 59 de Espejo Red)

Favor de informar a nuestro medio si sabe de alguna casa catalogada en peligro.

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