Descubren nanopartículas dañinas en el cerebro de habitantes de la CDMX

Por: Eduardo Farah

La ciudad de México es una de las ciudades más contaminadas del mundo y sus habitantes están sufriendo las consecuencias, las cuales se ven reflejadas en la salud, desde enfermedades cardíacas y respiratorias hasta neuronales. Los gases de los vehículos y el humo de las fábricas son elementos peligrosos tanto para el medio ambiente como para la salud, ya que la contaminación ambiental genera aproximadamente siete millones de muertes cada año en el mundo (datos de la Organización Mundial de la salud).

Causa aflicciones tales como mareos, dolor de cabeza y sinusitis, y enfermedades como el cáncer de pulmón, infecciones respiratorias agudas, asma, EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), bronquitis y neumonía. Otro tipo de enfermedades causadas por contaminación son del tipo auditiva y nerviosas, provocan insomnio, dolores de cabeza y ansiedad.

Pero la más peligrosa de todas las aflicciones es la ocasionada por la inhalación de Partículas Menores (P.M) a 2.5 que van de los pulmones a la sangre causando afecciones cardiovasculares y enfermedades a largo plazo, como anginas de pecho hasta daños al cerebro, especialmente en los fetos y los primeros años de los niños.

En la Ciudad de México se realizó una investigación presentada por la BBC acerca de la exposición a la contaminación, indicó que pequeñas partículas de metal que se desprenden de los gases de escape de la combustión se introducen por la nariz y viajan hasta el cerebro, estas pueden causar daños al cerebro y contribuir a enfermedades como el Alzheimer y demencia.

“Para el estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), los científicos analizaron muestras de tejido cerebral de 37 personas: 29 de ellas, de entre 3 y 85 años, habían vivido y muerto en la Ciudad de México, una zona notoriamente contaminada.”

https://www.bbc.com/mundo/noticias-37286480

Estas nanopartículas son diferentes a las de hierro que se sabe pueden estar presentes en el cerebro de forma natural, pero el tipo de mineral encontrado fue la magnetita. La autora del estudio Barbara Maher identificó anteriormente partículas de magnetita en muestras de aire de una calle transitada en Lancaster (Inglaterra).

“Cuando estudiamos el tejido vimos las partículas distribuidas entre las células y cuando hicimos una extracción de la magnetita había millones de partículas, millones en un solo gramo de tejido cerebral”.

Esas son millones de oportunidades para causar daños”, afirma.

Otro problema que aún no es estudiado es que además de provocar Alzhaimer podría estar afectando la inteligencia, ya que hay una disminución del IQ desde 1990 a nivel global y aún no se sabe la razón, pero una de las teorías es que esto ocurre por la presencia de las partículas de magnetita en el cerebro.

En esta misma línea, un estudio de la Universidad Southern California realizó un seguimiento a mujeres embarazadas y sus hijos para estudiar la relación entre la exposición prenatal a los contaminantes del aire y los problemas cognitivos de los niños. Se realizaron escáneres cerebrales a los jóvenes que mostraron datos que incluían fenómenos como reducciones de volumen cerebral, particularmente en el hemisferio izquierdo.

Encontraron además menos materia blanca cerebral en aquellos niños que fueron expuestos a la contaminación. Estas anomalías causaban problemas de procesamiento de información en los niños, se comportaban más impulsivos y desatentos, como si sufrieran Trastornos por Déficit de Atención.

Es probable que las partículas tengan consecuencias desastrozas aún no evaluadas, pero por lo pronto es necesario suprimir el uso del diésel mexicano que es la principal fuente de PM2.5 y es de 5 a 10 veces más contaminante de lo permitido en la Unión Europea y en Estados Unidos.