Epidemia de obesidad, diabetes y males cardiovasculares.

Virgilio Félix

Debido al consumo excesivo de refrescos azucarados (en especial los de Cola), de los cuales México es el número 1 por habitante, a la venta de comida chatarra que incluye Bimbo, Nestlé, etc., más las fritangas con altos contenidos de carbohidratos y grasas. Se ha generado el nivel más alto del mundo de diabetes, actualmente hay más de 10 millones de enfermos, se estima que para 2030 serán 20 millones o más. El costo del tratamiento es variable dependiendo si es del tipo 1 o el 2, de los requerimientos de medicinas y del régimen que siga el paciente, pero lo que más afecta son las enfermedades colaterales, por ejemplo, cada año son amputadas más de 70 mil extremidades.

Se ha tratado por organizaciones civiles y activistas que se retire la publicidad engañosa de refrescos y chatarra de la televisión, la cual apenas se ha tocado, así como promover bebederos en escuelas (ya se está haciendo) y el prohibir dichos productos dentro de estas.

Se pasó una ley que prohíbe la venta de comida chatarra dentro de los planteles, la que se cumple a medias. Además la dieta suicida de carbohidratos y grasas inducida por Televisa no nutre, en cambio genera que el 70% de la población tenga sobrepeso u obesidad (#1 en el mundo) la cual impulsa también enfermedades cardiovasculares, entre otras. La ironía es que pese a tener un nivel alto de desnutrición por la dieta limitada de proteína, vitaminas y minerales tengamos una población con sobrepeso.

La secretaria de salud Mercedes Juan López no puede confrontar a empresas como FEMSA, Nestlé, Bimbo, etc., las que siguen enfermando a la población. Por lo anterior activistas de la salud piden su destitución y el nombramiento de un conocedor del tema, con carácter para cambiar los hábitos inducidos por los fabricantes de alimentos chatarra.

 

 

Baste decir que actualmente no se pueden tratar como se debe a los 10 millones de diabéticos, ¿Qué será cuando sean 20 millones más aquellos incontables imposibilitados de trabajar? no hay recursos suficientes para enfrentar esta devastadora epidemia por lo que la única solución es cambiar los hábitos alimenticios, incluyendo la desaparición de la comida chatarra.