Epidemia histórica que se niegan a ver

Eduardo Farah

Con el advenimiento de la comida y bebidas industriales, o sea, la que es mezclada, adicionada y empaquetada que suple paulatinamente a la natural, empezó la más grave epidemia histórica, quizá peor que la peste negra la que mataba rápidamente, porque la actual lo hace lentamente.

México tiene dos terceras partes de la población con sobrepeso u obesidad, lo que genera que seamos de las naciones con más enfermos de diabetes proporcionalmente a nivel global, por lo que esta es la enfermedad que más muertes causa y afecta a la población que la padece, con aproximadamente 80 mil amputaciones de extremidades anuales, ceguera, entre otras afectaciones. Además, las enfermedades cardiacas que se derivan del sobrepeso aumentan notablemente la mortandad.

Gracias al automóvil y el transporte público la población dejo relativamente de caminar grandes distancias, y en lo general no hacen deporte que pudiese compensar el altísimo nivel de calorías derivadas del azúcar, grasa y carbohidratos. En México debido a esta epidemia la expectativa de vida ha dejado de crecer e inclusive en algunos lugares comienza a disminuir.

Atrás de la epidemia están las grandes empresas de refrescos como Coca Cola y Pepsi o de comida chatarra como Bimbo o Nestlé, Sabritas, entre muchas más. Estas empresas a nivel global tienen áreas especiales de desarrollo de nuevos productos donde básicamente promueven los adictivos: azúcar, grasa, sal y carbohidratos; a los que simplemente les cambian la presentación y con la publicidad saturan los medios con anuncios melosos que colonizan la mente de las personas.

 

Bajo presión de grupos preocupados por la salud se logró que se aumentará un peso a los refrescos con azúcar, con el supuesto de que se iban a usar en bebederos en las escuelas, aunado a la prohibición de comida chatarra dentro de los planteles. Lo cual no se hizo a fondo, porque no se ha transparentado el cobro del impuesto y su inversión.

Pese a que grupos alarmados de activistas han intentado imponer límites o definitivamente retirar los refrescos y los otros productos tóxicos y poco nutritivos como las galletas, panques y papas, los lobbys de las grandes empresas han comprado a todos los que han sido necesarios en el gobierno federal, en las cámaras y en especial en la secretaría de salud y PROFECO. Se debe exigir al doctor José Narro Robles (Secretario de Salud) que acoten de una manera enérgica a los productos que envenenan y si no puede por los intereses creados, que previa denuncia renuncie para preservar su buen nombre.

Para mantenerse al día puede seguir en Twitter a algunos medios que exponen esta epidemia como El Poder del Consumidor (@elpoderdelc), Espejo Red (@EspejoRed) y Actúa por la salud (@actuaporlasalud).

BASTA DE CORRUPCIÓN.