Juan Carlos R. Olloqui. Anticuario en Polanco, conservando lo mexicano

Redacción

En una charla amena, Juan Carlos, propietario de la galería de antigüedades de Anatole France 71 nos habló sobre los museos, pintores, coleccionistas y sobre el valor que tiene lo mexicano en su galería.

Estudió y se matriculó en derecho y antes de adquirir la tienda trabajaba en un despacho, pero los azares lo llevaron a ser cliente de la galería de antigüedades de Anatole France. Allá por 1966, la dueña buscaba sucesor, y lo escogió a él por el interés que demostraba, le vendió la tienda y con ella un nuevo pasatiempo y una labor que como anticuario ha disfrutado durante gran parte de su vida.

Su galería de dos pisos se caracteriza por tener muebles, pinturas y diferentes curiosidades de épocas anteriores, antigüedades, como bien dice su nombre, que llenan todos los lugares; pero sobre todo se caracteriza por enaltecer lo mexicano, nos contó sobre esta labor y sobre los pioneros en proteger y apreciar lo nacional: piensa que cuando hablamos de arte siempre pensamos en Europa como la cuna del arte occidental y como hemos cerrado los ojos para dejar de valorar lo nuestro como legado y así nos lo explica con sus propias palabras:

“Lo mexicano empezó a ser valorado gracias a Franz Mayer. Antes lo europeo era lo bonito y lo mexicano era denigrado, menospreciado.” “Yo vendo todo, mexicano principalmente, chácharas si son bellas.”, esto no significa que solo venda nacional, también “llego a vender europeo, sobre todo muebles y algunos cuadros”. Pero sobre lo mexicano tiene dos consideraciones:

“Lo nacional se debe quedar en su país o es saqueo y creo que los mexicanos tienen cosas muy bonitas, lo único feo son los gobernantes.”

Comentábamos sobre los artistas mexicanos y su valor fuera de México, lo que muchos no saben y él nos platicó que “hay pintores que son patrimonio”, se les considera monumentos históricos y no artísticos, a pesar de tener la custodia del INBA, porque en los años 50 la ley no protegía lo artístico, esto lo hizo hasta 1970.

Algunos de estos pintores son: José María Velasco (a partir de 1943), Gerardo Murillo Coronado, Doctor Atl (1964), José Clemente Orozco y Diego Rivera a partir de 1959, David Alfaro Siqueiros (1980), Frida Kahlo Calderón (1984) y Saturnino Herrán (1987)

“Si he llegado a vender de ellos y los vendo en México, porque las cosas mexicanas se tienen que respetar.” Explico, por ejemplo, que Baile en Tehuantepec del artista Diego Rivera se vendió en 15 millones de dólares.

Puntualizó que las obras de los artistas considerados patrimonio son más caras en otros países, porque si se vendieran en terreno nacional no podrían salir del país: “Un Frida en México y un Frida en E.U. vale más en E.U. por el mercado internacional. Si no, se considera patrimonio nacional.”

Juan Carlos ha traído de sus viajes muebles, pinturas, mapas y curiosidades antiguas sobre ellos explica:

“he traído muchas cosas mexicanas de España, fuimos colonia 300 años. No escatiman en el precio, saben el valor, todo con internet; de inmediato puedes consultar en cuánto y de dónde es”

De forma sutil y respetuosa habló acerca de …. que necesitas asesorarte. Es un país donde te intentan engañar. La procedencia de las cosas es muy importante, la procedencia es lo más importante. No es lo mismo comprarla a un coleccionista que a alguien de quién no sabes nada.

Finalizando nos contó sobre sobre sus colegas y clientes, los coleccionistas:

“hay coleccionistas en México, los que sabes que comprarán una pieza porque les interesa y les llamas”. Consideró que coleccionista es el que compra toda su vida hasta que se muere. La mayoría solo compra para decorar su casa y después deja de comprar, esos no son coleccionistas.

Creo que coleccionistas como los de antes ya no hay, también pienso que los coleccionistas de arte deben vender antes de morir, porque ellos son los que saben, y pues las inversiones en arte son para que suban.

Ya no hay tantos anticuarios, cada vez hay menos locos.

Una tienda de antigüedades es una tienda de caprichos. Necesitas la comida, los gastos de primera necesidad comprar trajes, depende de los gustos.