La ciudad más enferma de México

Redacción

La Ciudad de México es de las diez más pobladas del mundo, con una mayoría de habitantes desinformados que ignoran el índice de calidad del aire que respiran, siendo diariamente aproximadamente de 108 ppm cuando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es de 20 ppm, aunque la Secretaria de Medio Ambiente (SEDEMA) indica que es de hasta 50 ppm.

El índice se calcula para cinco de los contaminantes criterio: dióxido de azufre, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, ozono y partículas suspendidas; se representa con una escala que va de 0 a 500, donde el valor de 100 se asigna al valor indicado por la Norma Oficial Mexicana para cada contaminante. Un valor menor a 100 se considera satisfactorio y con un bajo riesgo para la salud. Cualquier nivel superior a 100 implica algún riesgo para la salud, entre más grande es el valor del índice, mayor es la contaminación y el riesgo (fuente: aire.df.gob.mx).

Es lamentable que ya no podamos ir a nuestros empleos o escuelas en bicicleta por culpa de los altos niveles de contaminación en el aire, cuando es lo más recomendable para acabar con la misma, además de las repercusiones que tiene en contra de la salud, que además de afectar las vías respiratorias con enfermedades como asma, bronquitis y pulmonía, daña órganos reproductores, sobre todo los femeninos, sistema nervioso e inmunológico de las personas, dependiendo de la calidad que tenga el aire son las afectaciones que tendremos, inclusive los días contaminados equivalen a fumar entre media y una cajetilla de cigarros por persona, piensen lo que pasa en los niños.

La contaminación no es la misma y cambia, por ejemplo, los que están en transporte durante horas o junto a vialidades saturadas obviamente les afecta mucho más. La mortandad no está clara porque enfermedades como el cáncer o cardiacas no se consideran por este efecto.

Hay casi 6 millones de vehículos en la CDMX, que son los principales causantes de al menos 80% de la contaminación de la ciudad, entre estos hay innumerables carcachas, micros y camiones de carga que circulan gracias a la corrupción tanto en el D.F. como en el Estado de México. Debería modificarse la movilidad para preservar la salud de los que aquí habitamos promoviendo vida peatonal, bicicleta, transporte público y desincentivar el automóvil.