Opción ecológica para dejar los tampones y toallas

El tema de la menstruación siempre ha sido tabú y por lo tanto han hecho que las mujeres se avergüencen de su propia sangre y salgan huyendo cuando escuchan “te manchaste”, las toallas sanitarias y los tampones agravan estos problemas de seguridad durante el período, porque además de ser incomodas dejan un olor desagradable por los químicos que tienen (aunque la mujer sea muy higienica y se cambie la toalla cada 2 o 3 horas), además de que pueden generar alergias, infecciones por hongos o bacterias o en casos muy graves un shock tóxico, además de generar demasiados desechos no reciclables y altamente contaminables, por suerte se le está dando difusión a una alternativa: la copa menstrual.

¿Qué es la copa menstrual?

Es un dispositivo elaborada a base de silicona médica. No genera ninguna reacción alérgica ni tiene añadidos químicos. Cumple con recoger el flujo de sangre sin pérdidas, se adapta a la forma de las paredes vaginales y se limita a ser un recipiente, puesto que se saca, se lava y se vuelve a usar. Puede durar hasta 10 años.

Esta no se siente, además a mediano y largo plazo resulta ser mucho más económico que estar comprando compresas desechables y tóxicas.

¿Cómo se usa?

Se coloca de la misma manera que los tampones (intravaginal). Por su forma se enrolla y se mete en la vagina y se acomoda para que vuelva a la forma de “copa”. Para sacarla hay que presionar la base de la copa para no generar un vacío de aire y luego jalarla hacia abajo.

Se puede usar hasta por 12 horas, pero se recomienda cambiarla cada 8. Así que se puede utilizar en un largo día de trabajo, al dormir o al nadar, bien colocada no hay riesgo de que tenga fugas.

La copa además de ser una opción ecológica, ofrece la posibilidad de acercase a su cuerpo, a no ver con tabú algo tan normal para las mujeres, porque la sangre menstrual no es sucia, al usarla se puede percatar de que la sangre menstrual no huele como cuando se usan las toallas o los tampones, permite que se acerque a los procesos de su propio cuerpo y a la higiene del mismo.

Lamentablemente grandes empresas como TAMPAX o COTEX no las distribuyen porque significarían una pérdida para la empresa, al ser reutilizables y tener un promedio de uso de al menos 10 años, para este tipo de empresas no son una buena inversión.

Actualmente solo se pueden comprar en tiendas ecologistas o en línea.  Hay de diferentes tamaños y depende de si ha tenido hijos o no.