La sexta Extinción gracias a “Sapiens Pestis”

Eduardo Farah

Gracias a los registros fósiles se sabe que ha habido cinco extinciones masivas de especies, esto se considera cuando más del 70% de estas desaparecen. En su mayoría se producen por catástrofes naturales; por ejemplo hace 65 millones de años impacto un meteoro gigante de 10 a 20 km de diámetro en la Península de Yucatán en Chicxquilub, que generó una lluvia de polvo ardiente y un invierno que duró años por las partículas que bloquearon la luz solar en todo el planeta; antes hubo otras por probables impactos de objetos celestiales y/o vulcanismo extremo.

Hoy nos encontramos en una rápida extinción de biodiversidad animal y vegetal, pero esta vez por culpa de la acción humana, acelerada desde el inicio de la Era Industrial, la que aumenta exponencialmente por el tremendo crecimiento poblacional: de 2500 millones de habitantes en 1950 pasaron a ser 7400 en 2015. El consumo globalizado exige cada vez más recursos de los bosques, minerales, especies marinas y terrestres, para una población en expansión y para lograr mantener el inaudito crecimiento económico promovido por un consumismo insostenible. Basta decir que en los últimos 25 años se duplicó la producción de bienes materiales como acero, electricidad, combustibles, cemento, papel, etc.

Se calcula que ya desaparecieron la mitad de los bosques primigenios que cubrían la Tierra y de los restantes por lo menos una parte considerable está afectada por fuerte tala y desmonte. En los océanos la captura pesquera lleva 20 años al mismo nivel por sobre extracción y por la rotura de la cadena trófica, por lo anterior ahora se requiere de 3 a 4 veces más de tiempo en altamar de un barco para lograr la misma captura que se realizaba hace medio siglo.

Muchas especies animales empiezan a desaparecer o se encuentran en el umbral de verse imposibilitadas de continuarse por escases de ejemplares, endogamia, lejanía entre estas, cacería y destrucción de hábitat. Por ejemplo el consumo chino de ciertas especies críticas para su medicina absurda, disque para mejorar la potencia sexual, está llevando a la extinción al tigre y otros grandes felinos, el oso, y el rinoceronte, por simple culinaria al tiburón, o el elefante por sus hermosos cuernos. Al grado que en 10 años estás especies en libertad estarán extintas.

La atmosfera se ha modificado al aumentar los gases de calentamiento, por ejemplo el CO2 en 1870 tenía 270 ppm actualmente tiene aproximadamente 400, aumentando 3 puntos anuales y cada vez más rápido, y el gas metano 20 veces más calorífico que el anterior, pasó de 700 ppm a 1800.

Los gases de calentamiento aumentan de una manera cada vez más exponencial, mientras disminuyen los bosques que capturan CO2 y producen oxígeno, mientras en el océano el fitoplancton que tiene la misma función y es base de la cadena alimenticia ha disminuido casi un 50% desde 1950.

Todo indica que ya es inevitable el cambio climático con consecuencias desastrosas, con un clima extremo, lo que incluirá fuertes sequías y tormentas fuera de temporada, generando una grave disrupción de la producción alimenticia traducida en conflictos imparables por alimentos, agua y tierra.

Quizá aún se pueda evitar, pero la pregunta que queda es ¿Esta dispuesta la gente a vivir con modestia extrema y reducirse en número? Lo dudo y pienso que todas las medidas que se tomen por los ineptos políticos para detener la hecatombe serán “too little and too late”. Así que esta sexta extinción: La Antropocéntrica, es y será la peor tragedia que le haya podido suceder a toda la humanidad y a la vida más compleja del planeta.