Amenazantes insectos afectan al débil arbolado del Parque Lincoln

Adriana Bermeo

Los pinos y cedros del Parque Abraham Lincoln están siendo afectados por dos plagas que comprometen su existencia: descortezador y barrenador. Cerca de una veintena de árboles de más de 10 metros tuvieron que ser retirados durante el mes de junio 2019 por estar muertos en pie, una lamentable pérdida para la ciudad dado que eran árboles de varias décadas, y en el caso de los cedros libaneses eran además un regalo de los inmigrantes libaneses a la colonia Polanco.

Estos insectos de unos cuantos milímetros atraviesan la corteza del árbol ingresando a su interior barrenando conductos donde se reproducen, teniendo como efecto secundario la propagación de un hongo que afecta al sistema vascular eliminando la posibilidad de conducir agua y por tanto nutrientes desde las raíces hacia la copa, condenando el árbol a la muerte. Los pinos y cedros actualmente tienen limitado su desarrollo por tres razones:1) el estrés hídrico al que son sometidos durante el periodo de estiaje, 2) a la competencia entre ellos por estar plantados muy cerca unos de otros, y 3) a la falta de un sustrato que les permita desarrollar óptimamente el anclaje de sus raíces, lo que genera también una severa inclinación.

Salvar decenas estos árboles aún es posible si se les generan de mejores condiciones ambientales y con la aplicación de técnicas de endoterapia vegetal, ambas acciones permitirán hacerlos más resistentes a las plagas. Las prácticas de manejo deben favorecer la creación de suelo a partir de: 1) realizar un riego efectivo a lo largo de todo el año, 2) evitar la exposición de raíces por el barrido, 3) retirar el concreto sobre las raíces, 4) realizar la aplicación de mulch o composta y 5) evitar las podas inadecuadas e innecesarias tanto de copa como de raíz.