Los corales mueren por culpa de los humanos

LLos corales son organismos vivos, también son llamados pólipos, son autosuficientes y se suelen asociar con las comunidades calizas que construyen y que se conocen como arrecifes. Los pólipos coralinos son pequeños organismos con cuerpo blando que están emparentados con anémonas marinas y con las medusas.

La base de los corales está formada por un duro esqueleto protector calcáreo, lo que compone la estructura de los arrecifes de coral.  Los arrecifes se forman cuando el pólipo se adhiere a una roca del lecho marino y a continuación se divide en miles de “clones”. Su estructura calcárea los conecta entre sí y crean una colonia que funciona como un organismo individual.

A través de miles de años, se agruparon con otras colonias y formaron los arrecifes, algunos arrecifes de coral que aún existen hoy se empezaron a formar hace más de 50 millones de años. 

Como el gran ecosistema que son, albergan millones de algas (zooxantelas) y de ellas adoptan sus colores, pues en realidad los corales son animales translúcidos. Solo el Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) se extiende por más de 1000 km desde la Isla Contoy, situada en el extremo nororiente de la Península de Yucatán, a lo largo de las costas de Belice y Guatemala, y llega hasta las Islas de la Bahía en Honduras. 

Los arrecifes coralinos protegen los litorales de los efectos dañinos de las olas y de las tormentas, además brindan albergue a una gran multitud de animales y organismos marinos, constituyendo sus hábitats. Sin embargo, cuando se sienten estresados por factores como la contaminación o el cambio de la temperatura del agua, los corales expulsan a las algas que los rodean, provocando el blanqueamiento del coral, que puede acabar por matar la colonia.

Otros factores que provocan daños -muchas veces irreversibles- son:

  1. La escorrentía agrícola y urbana (contaminación del agua). El agua que llega al mar que fue utilizada por la agricultura aumenta el crecimiento de las algas en los arrecifes, pues llega con un exceso de nutrientes a causa de los fertilizantes utilizados. Además, puede contaminar los arrecifes con los productos del petróleo, los pesticidas y los desechos domésticos (líquidos y sólidos). 
  2. La deforestación que ocurre en las costas incrementan la cantidad de sedimento acarreado por ríos y afluentes, estos cubren a los corales, los sofocan y disminuyen sus capacidades reproductivas y alimenticias.
  3. Turismo. El turismo incontrolado a las zonas coralinas aumenta los desechos y la contaminación, produciendo estrés en los sistemas de saneamiento, amenazando los ecosistemas. 
  4. Cambio climático. El aumento de las temperaturas del mar y la acidificación de los océanos está causando “blanqueamiento” de los corales a gran escala y alterando los ecosistemas de los arrecifes. 

Daños a los corales por aguas residuales en Quintana Roo

En Quintana Roo el problema aumenta pues este estado tiene severos problemas de contaminación con aguas negras por la carencia de un sistema de drenaje. La contaminación sobrepasa el subsuelo y llega a las reservas de agua, además de las costas del mar Caribe.

Un estudio del departamento de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Quintana Roo evidencia que la bahía de Chetumal, capital del estado ubicada al extremo sur del mismo, está contaminada con metales pesados, materia orgánica y nutrientes producto de la descarga de aguas residuales en el municipio.

La contaminación ocurre en casi todas las playas de la barra de la Riviera; y aunque en el 2010 el director de la Comisión Nacional de Agua de aquel entonces dijo que los problemas con las aguas residuales de Cancún, Playa del Carmen y Chetumal eran atendidos, el problema persiste hasta hoy.

Una de las consecuencias es la destrucción de los pocos arrecifes que todavía existen en la costa del estado, los cuales han disminuido en un 70% desde la década de los años 1970. Los arrecifes de coral están muertos en toda la zona norte, pasando Playa del Carmen y Cozumel.