6 pasos para combatir la adicción al azúcar

El consumir azúcar genera un subidón de serotonina en el flujo sanguíneo, lo que causa una felicidad instantánea, que el cuerpo identifica como una recompensa, pero es pasajera y estimula el apetito, poco a poco se genera una adicción a la felicidad que produce el azúcar, por ello es necesario dejar paulatinamente su consumo, aquí algunas claves para hacerlo:

  • 1. No sustituir el azúcar con edulcorantes. Estos productos cambian la manera en la que el cuerpo metaboliza el azúcar: crea una confusión entre el intestino y el cerebro y por ello busca ingerir más calorías de las normales. Además, la adicción continúa pues sigues percibiendo el sabor dulce.
  • 2. Hacer ejercicio. Estimula las hormonas de la felicidad, por lo que el cuerpo no extrañará las sensaciones que estimula el azúcar.
  • 3. Revisa los productos sin grasa. Estos productos “reducidos en grasa” suelen tener cantidades excesivas de azúcar, por ello es importante leer las etiquetas.
  • 4. Dormir bien. El ciclo del sueño está relacionado con la ingesta de comida azucarada, pues al no descansar el cuerpo busca más calorías para continuar con sus actividades.
  • 5. Sustituye los alimentos procesados por frutas enteras, semillas o palomitas de maíz naturales.
  • 6. Sé consciente de los daños que ocasiona el consumo de azúcar. Si los conoces es más fácil contener los antojos.

Algunos de los daños que el azúcar puede ocasionar son:

Atrofiar las papilas gustativas. Un estudio de las Universidades de Bangor y Britol, en Inglaterra explicó que el consumo de al menos dos bebidas azucaradas al día puede desembocar en una disminución del sentido del gusto.

En menos de un mes las personas pueden presentar menor sensibilidad a los sabores dulces, lo que crea un «círculo vicioso» en busca del siguiente dulce.

Reduce la sensación de saciedad.  activa las zonas de placer del cerebro, lo que disminuye la sensación de estar satisfecho al ingerir alimentos.

Acelera el envejecimiento: disminuye la reparación del colágeno, la proteína que proporciona un aspecto saludable y juvenil a la piel.

Aumento de peso: el exceso de glucosa se transforma en grasa en el hígado, lo que acrecienta los riesgos de obesidad y de diabetes tipo 2.

Crea adicción: consumir azúcar conduce a la liberación de dopamina, el neurotransmisor que provoca querer más de la sustancia que produce placer.

Baja la energía: si bien el consumo de glucosa, causa una sensación de energía, hay que tener en cuenta que esto es un efecto breve, pues seguido viene la «caída» causando un gran agotamiento.