El cambio climático: adiós salud, agua potable y alimentos

Los problemas medioambientales influyen en la salud debido a la falta de aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura, además de los desastres naturales y las oleadas de calor.

Aire limpio:

Los contaminantes del aire provocan graves infecciones y enfermedades respiratorias y cardiovasculares, también puede provocar infección en los ojos y resequedad en la piel.

Además de todas las aflicciones es la ocasionada por la inhalación de Partículas Menores (P.M) a 2.5 que van de los pulmones a la sangre causando afecciones cardiovasculares y enfermedades a largo plazo, como anginas de pecho hasta daños al cerebro, especialmente en los fetos y los primeros años de los niños. 

En la Ciudad de México se realizó una investigación presentada por la BBC acerca de la exposición a la contaminación, indicó que pequeñas partículas de metal que se desprenden de los gases de escape de la combustión se introducen por la nariz y viajan hasta el cerebro, estas pueden causar daños al cerebro y contribuir a enfermedades como el Alzheimer y demencia. (https://espejored.com/enfermedades-por-contaminacion/)

Calor extremo:

Las altas temperaturas del aire contribuyen de manera directa a las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo en personas de la tercera edad. Además, las altas temperaturas provocan aumento en los niveles de ozono y de otros contaminantes que agravan las enfermedades respiratorias. También se observa un aumento en los niveles de alérgenos que pueden provocar asma.

Desastres naturales:

El número de desastres naturales meteorológicos se ha triplicado desde los años sesenta, estos causan cada año más de 60 mil muertes, en especial en países en desarrollo.

Se ha notado que aumenta la frecuencia e intensidad de las inundaciones, estas contaminan las principales fuentes de agua dulce, incrementando el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y haciendo encharcamientos en los que se crían insectos como los mosquitos, portadores de diversas enfermedades.

Ante muchos de estos problemas la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tenido diversas respuestas:

En 2015, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó un nuevo plan de trabajo de la OMS en materia de cambio climático y salud:

Alianzas: coordinarse con otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y velar por que la salud esté representada adecuadamente en la agenda sobre el cambio climático.

Concienciación: proporcionar y difundir información sobre las amenazas que plantea el cambio climático para la salud humana y las oportunidades de fomentar la salud reduciendo las emisiones de carbono.

Ciencia y datos probatorios: coordinar las revisiones de la evidencia científica existente sobre la relación entre el cambio climático y la salud, y elaborar una agenda de investigación mundial.

Apoyo a la puesta en práctica de la respuesta de salud pública al cambio climático: ayudar a los países a crear capacidad para reducir la vulnerabilidad de la salud al cambio climático y fomentar la salud reduciendo las emisiones de carbono.

OMS: «CAMBIO CLIMÁTICO Y SALUD»
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cambio-clim%C3%A1tico-y-salud

EFECTOS EN LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático, en particular el aumento de las temperaturas en el planeta, afecta a la agricultura de la tierra.

Un campo de cultivo se puede ver sometido en poco tiempo a una sequía y a una inundación, cuando lo que en realidad necesita la agricultura es un clima estable o al menos predecible, sin cambios bruscos, para producir adecuadamente. Estos efectos influyen en la producción de alimentos y provocan el fracaso del cultivo, la pérdida de los bosques y cambios en la reproducción y distribución de algunos animales como aves o peces.

El calentamiento global altera el desarrollo y el ciclo reproductivo de las plantas, adelantando las épocas de floración y cosecha y disminuyendo el rendimiento de los cultivos. Además, las variaciones de las temperaturas y de las estaciones de crecimiento promueven la proliferación y propagación de plagas y malezas. Y como consecuencia de la modificación de los regímenes de lluvias, se pierden cosechas y disminuye la producción a largo plazo de los principales cultivos.

Por otra parte, la industria ganadera es insostenible y participa en gran medida en el deterioro ambiental. Ya no solo la producción de carne influye negativamente en el planeta, sino también el tratamiento, empaquetado y distribución que se le da a la carne utilizada como alimento. La industria cárnica es uno de los mayores contaminantes del mundo. El consumo de carne agrava la mayoría de los problemas ambientales, como la deforestación, la erosión, la escasez de agua potable, la contaminación atmosférica y del agua, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

La ganadería libera importantes cantidades de dióxido de carbono que dañan el clima. El metano es producido por el ganado durante la digestión debido a la fermentación entérica y se libera por los gases. También puede ser liberado por el estiércol y los residuos orgánicos almacenados en los vertederos. Las emisiones de óxido nitroso son un producto indirecto de los fertilizantes nitrogenados orgánicos y minerales.

A esto se le añade la deforestación y el consumo de agua generado para alimentar al ganado que se convertirá en alimento para los humanos.

En la pesca y la acuicultura también se ven los efectos del cambio climático. En las aguas marinas, los eventos meteorológicos extremos aumentan en frecuencia e intensidad.

La temperatura del océano aumenta, las zonas heladas se derriten y el nivel del mar aumenta. Se están produciendo cambios en la salinidad del agua y los océanos se están volviendo más ácidos. Debido a estos y otros muchos efectos, se observan cambios en la distribución de los peces y consecuencias negativas para muchos arrecifes de coral y otros organismos, que modifican el desarrollo de las especies marinas. Y todo esto, modifica la producción pesquera y pone en riesgo la salud alimentaria.

En la otra dirección, el agotamiento de la pesca muestra la amenaza de la cercanía de los límites ecológicos en la explotación de los recursos naturales. La constatación de que el volumen de los peces situados en los escalones superiores de la cadena trófica marina puede haber descendido un 90% desde que comenzó su extracción hace muestra la gravedad del problema.