EL CEREBRO: descubren canales secretos entre la  médula ósea del cráneo

Luis Escobar

 


En una investigación a cargo de especialistas del hospital de Massachusetts y de la escuela de medicina de Harvard (USA), al tener dudas sobre como las células acudían al cerebro luego de un derrame o una meningitis, dichos especialistas comenzaron por experimentar con ratones y pusieron gran atención en los Neutrófilos, es decir, que son las primeras células en responder y así lo público el día de ayer Science Alert donde explicaron, que estos especialistas  desarrollaron una técnica que les permitió marcar con fluidos fluorescentes los neutrófilos producidos por la tibia y por el cráneo y comprobaron que, en el caso de un accidente isquémico en el cerebro, los que acudían eran los generados en el cráneo. Fue algo inesperado para ellos cuando al observar ese comportamiento les permitió descubrir “pequeños canales que conectan la medula con el revestimiento externo del cerebro” así lo dijo Matthias Nahrendorf  que es uno de los investigadores.

“pensábamos que la medula ósea actuaba de manera uniforme en todo el cuerpo a una lesión o una infección en cualquier lugar, pero ahora sabemos que la medula ósea en el cráneo tiene un papel especial debido a su proximidad al cerebro y su conexión directa a las meninges por canales microscópicos” agrego.

Así al trazar imágenes en el cráneo de los ratones, hallaron canales vasculares microscópicos que conectaban de manera directa con la duramadre, es decir la membrana protectora que cubre al cerebro. Es por ahí donde los glóbulos rojos transportan los neutrófilos y se movilizaban desde el exterior hacia el cerebro, cuando normalmente fluyen de manera inversa.

Así el siguiente paso, debía ser corroborado en cráneos humanos y al hacerlo encontraron los mismos túneles pero con un diámetro cinco veces mayor.

“Ahora queremos investigar la relevancia de estos canales para las enfermedades inflamatorias del sistema nervioso central, que incluyan apoplejía aguda, hipertensión e incluso afecciones crónicas como el Alzheimer” concluyeron los investigadores.

Fuentes:

Nature Neuroscience