Problema con abastecimiento de agua en México, Japón lo resolvió en los 60

Por: Redacción

Décadas atrás las ciudades japonesas se hundían algunos centímetros anuales por la extracción de agua, además tenían la preocupación de que viven en zona sísmica y que su país es una isla, por lo que iniciaron un proceso de reforestación en todo el país, se propusieron proyectos de captación de agua y de tratamiento de aguas negras, por lo que actualmente toda el agua que consumen es de la superficie o tratada, poco a poco la nación dejó de hundirse y se recargaron los acuíferos.

Algunos de los problemas que los hicieron conscientes de la problemática que tenían fueron:

  • Agua potable en la ciudad de Fukuoka (1.5 millones de habitantes): es una ciudad que tiene escasez. En 1978, sufrió una sequía que provocó el racionamiento de agua durante 287 días. Por ello la ciudad invirtió en mejorar la eficiencia de sus sistemas de agua y construyó una planta de desalinización para asegurar la provisión de agua a sus ciudadanos.
  • Residuos sólidos en Tokio (13 millones de habitantes): en sus 23 distritos especiales densamente poblados, es casi imposible encontrar un sitio para la disposición final de residuos. Por ello se pensó en una isla artificial cercana a Tokio. Han invertido en la construcción de plantas incineradoras, y los habitantes están acostumbrados con los lineamientos muy complejos acerca de la separación de residuos en la fuente y de reciclaje.
  • Agua residual en Tokio: En la década de los 60 la cobertura de redes de alcantarillado era alrededor de 35% en Tokio, en ese momento se evidenciaron problemas de contaminación de los ríos y el mar. Ahora la cobertura es casi del 100%, y las plantas de tratamiento de aguas residuales cumplen estrictas consideraciones medioambientales, como por ejemplo sistema de tratamiento avanzado, instalaciones para incineración y/o reciclaje de lodos, así como equipos de ahorro energético y energía renovable.

No es difícil equiparar la situación que vivió Japón con el contexto actual de México, el 80 o 90 % de las aguas superficiales no son potables porque están contaminadas por aguas negras y afluentes industriales, así mismo todas las ciudades que recurren a acuíferos como la de México, Querétaro, Morelia, etc. se están hundiendo, según Cecilia Lartigue, coordinadora del Programa de Manejo, Uso y Reúso de Agua de la UNAM entre 10 y 40 centímetros anuales y más del 60 por ciento del agua de la CDMX proviene de los mantos acuíferos, lo que equivale a más del doble de lo que se recarga de manera natural.

Además, el crecimiento poblacional de la capital y la mancha de concreto dificulta la reabsorción pluvial. Puesto que se instalan asentamientos irregulares en zonas volcánicas, elemento importante para la reabsorción, y estos terrenos son una parte importante del suelo de conservación de la urbe.

Se puede revertir si se reforestan todas las zonas que fueron boscosas. Basta decir que el 70 al 80% de la madera que se consume en México proviene de la tala brutal que se da por la necesidad de algunos y la corrupción de otros, no es difícil imaginar lo erosionado del suelo y lo difícil que se ha vuelto la captación pluvial y la filtración del agua al subsuelo.

Algunas de las estrategias que se tienen (http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2017_212.html) según Lartigue son:

  • Programas para promover la corresponsabilidad ciudadana en el ahorro de agua.
  • Reparación de fugas y mantenimiento constante pues se pierde cerca del 42% del agua potable.
  • La reducción del consumo de agua per capita, puesto que suele ser de 250 litros al día por persona y se puede reducir a 150 para satisfacer todas las necesidades.
  • Destinar mayores recursos al mantenimiento de las tuberías, la mayoría ya tienen más de 50 años y el material no es el mejor, se necesitan tuberías flexibles que resistan el movimiento del suelo.
  • Que dentro de un plan de desarrollo urbano se establezca que en los inmuebles haya una zona no construida para que se infiltre el agua y que esta regrese a los mantos acuíferos.
  • Prohibir las actividades contaminantes cercanas al Cutzamala y la reforestación del área circundante, debido a la disminución de la lluvia las aguas llegan lodosas y con desechos.

El valle de México tiene un millón de hectáreas, originalmente tenía más de 400 mil de bosque y 200 mil de lagos, ahora quedan 100 mil hectáreas de bosque, la mayoría en mal estado, y solo quedan 7 mil de lago, que probablemente desaparecerán por el AICM.

Actualmente se están buscando soluciones, la mayoría son del sector privado, como la nueva planta de agua en Atotonilco de Grupo CARSO, costó 25 mil millones de pesos y trata 35 metros cúbicos de agua por segundo y es la más grande de América Latina. El uso de esta planta acompañado de la reparación de la gigante red de distribución podría darle la vuelta a la pérdida del agua.

Y un tema que dejamos para otro artículo, es que el agua debe tener un valor que se incremente paulatinamente después de cierta cantidad por persona a cada hogar o negocio, ya que se calcula que además de la pérdida del 45% del agua de la red, hay un gran despilfarro por malos habitos o fallas en baños y cocinas.

 

 

Para saber más sobre tratamiento de agua en Japón: https://blogs.iadb.org/agua/2017/07/07/japon-una-vision-del-futuro-para-la-region/

Artículo sobre la convivencia con el agua en Japón: https://www.sadm.gob.mx/PortalSadm/jsp/prensa.jsp?id=142

 

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