¿La falta de algunos microorganismos intesinales influye en la depresión?

Por: Redacción

Cada ser humano tiene un conjunto de microbios en el intestino y en otros tejidos (microbioma). La proporción de las diferentes especies microbianas en el tracto digestivo varia de persona en persona. Los genes, la alimentación y el uso de medicamentos influyen en qué microbios intestinales se tienen.

 Cada especie tiene diferentes beneficios: algunas fabrican vitaminas, entre ellas la B12; otras defienden de microorganismos nocivos, influyen sobre las calorías ingeridas e incluso ayudan con la producción de serotonina, la cuál es muy importante para una óptima función intestinal. Derivado de esto último, se ha notado que la influencia del microbiota puede afectar no solo en la salud estomacal sino también influir en el cerebro.

Un estudio de la Universidad Colegio Cork en Irlanda ha observado la falta de algunas especies de bacterias intestinales (como las que influyen en la producción de serotonina) en personas que sufren depresión. Los investigadores no pueden deducir si la ausencia es una causa o un efecto de la enfermedad, pero si mostraron que muchas bacterias intestinales producen sustancias que afectan la función de las células nerviosas.


173 de los integrantes del grupo habían sido diagnosticados con depresión, y el equipo comparó sus microbiomas con el resto de los participantes

Otro estudio, realizado por el microbiólogo Jeoen Raes, de la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, observó, junto a sus colegas, a 1054 belgas que habían reclutado para evaluar un microbioma “normal”; 173 de los integrantes del grupo habían sido diagnosticados con depresión, y el equipo comparó sus microbiomas con el resto de los participantes. Se descubrió que dos tipos de microbios, Coprococcus y Dialister, hacían falta en los microbiomas de los sujetos con depresión, pero no en aquellos con una alta calidad de vida. El descubrimiento se mantuvo aún después de que los investigadores revisaron factores como la edad, el sexo o el uso de antidepresivos, todos los cuales influyen en el microbioma, informa el equipo en Nature Microbiology.