La OMS NO recomiendan la «inmunidad de grupo» para superar el coronavirus

Hay un audio circulado esta semana, donde una mujer hace una invitación a una fiesta con personas infectadas por COVID-19, afirmando que es una estrategia recomendada por la OMS, que se lleva a cabo en Suecia para superar el coronavirus.

Sin embargo, dicha actividad es peligrosa según la Organización Mundial de la Salud. De acuerdo con las embajadas suecas, aunque no se hizo confinamiento en el país, su aproximación “no es una estrategia de inmunidad de grupo”.

Asumir que las poblaciones de los países que no implantan medidas de distanciamiento social adquirirán inmunidad de rebaño contra el coronavirus es peligroso, según ha advertido el director ejecutivo del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan en la rueda de prensa semanal que ofrece la Organización Mundial de la Salud para informar sobre la evolución de la pandemia. 

La inmunidad de rebaño consiste dejar que la población se infecte con la enfermedad de forma natural de tal forma que la mayor parte adquiera inmunidad y los que no hayan sido contagiados estén protegidos. La inmunidad de rebaño se consigue ya sea cuando una gran mayoría de la población tiene las vacunas recomendadas o se consigue cuando al menos un 70% de la población se ha curado de la enfermedad.

Sin embargo, esta teoría implicaría que los gobiernos permitan que su población se vuelva inmune a costa de las muertes de los más vulnerables.

Además esta teoría no encaja con la incertidumbre sobre lo que realmente se conoce sobre la protección que se consigue tras haber pasado la enfermedad. Hasta ahora, la OMS sostiene que haber desarrollado anticuerpos no significa necesariamente ser inmune a la enfermedad, incluso hay paciente que tienen recaídas ante el Covid-19 y no se sabe si volvieron a adquirir el virus o si el virus solo volvió a estar latente.

Aunque la mayoría de países golpeados por la crisis han optado por aplicar medidas estrictas de distanciamiento social y confinamiento, la inmunidad colectiva se planteó como estrategia a seguir en varios de ellos.

La primera decisión de Reino Unido para hacer frente a la pandemia fue buscar la inmunidad de rebaño hasta que el auge de casos y una estimación de muertes obligó al primer ministro Boris Johnson, emitió una orden para cerrar todos los negocios no esenciales y prohibió las reuniones públicas, confinando a la gente en sus hogares. 

Por su parte, en Suecia las medidas de confinamiento han sido casi inexistentes y el Gobierno ha apelado a la responsabilidad de los ciudadanos, pero sin imposiciones ni restricciones. Su decisión genera debate: el número de fallecidos en el país es mucho mayor que el de muchos otros países que introdujeron restricciones más severas.

Además, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido del aumento de casos en los países que están empezando a relajar las medidas de confinamiento y ha insistido en la importancia de los sistemas de vigilancia para controlar los nuevos brotes.