Las orquídeas, un mundo en peligro de extinción en México

Con más de 25,000 especies distribuidas en todo el mundo, las orquídeas constituyen una propia familia de plantas (Orchidaceae) y están presentes en mayor abundancia en las regiones tropicales.

La posibilidad de crecer sobre otras plantas les ofrece una mayor disponibilidad de luz solar, disminuyendo su competencia por este recurso; sin embargo, esto acarrea desventajas al competir por otros requerimientos como agua y nutrientes. 

Las orquídeas tienen dos formas de crecimiento: 1) la monopodial, donde el tallo es vertical y 2) la simpodial, donde el tallo tiene crecimiento horizontal con ápices que darán origen a nuevos tallos con crecimiento vertical.

Los miembros de la familia Orchidaceae presenta diferentes patrones de crecimiento como epifita (que crecen sobre árboles), terrestre, litofítica y subterráneo. Gracias a sus sofisticados mecanismos de crecimiento y polinización, las orquídeas representan una de las familias más evolucionadas de todas las plantas.

Las orquídeas además de ser una de las especies con las flores más bellas en la naturaleza, contribuyen de manera substancial a la polinización, desafortunadamente en México están seriamente amenazadas debido a la acelerada deforestación en el sureste del país.

La deforestación por aumento de la actividad agropecuaria es una de las principales amenazas para la conservación de las orquídeas, ya que la mayoría de ellas son epifitas y por lo tanto su hábitat es afectado por el derribo de árboles.

 En el sureste de México, uno de los principales estados más ricos en orquídeas es Chiapas que, junto con su vecino estado de Oaxaca, suman la mayor cantidad de especies de orquídeas dentro de la familia Orchidaceae en el país.

Dentro de esta gran riqueza, en Chiapas se tiene un registro de 723 especies, cifra que representa más del 60% de las que existen en el país. En este mismo estado de la República, cerca de 200 especies son terrestres y 500 son epifitas, esto último evidenciando una relación simbiótica muy exitosa entre hospedero y huésped. 

Históricamente el tráfico internacional de orquídeas se ha presentado tanto para satisfacer a aficionados como para integrarlas a colecciones científicas. La orquídea más sobreexplotada en México probablemente sea Laelia speciosa, que, aunque pareciera ser abundante en algunas localidades, un increíble volumen de plantas se vende en mercados locales de México, lo que la coloca como una especie con necesidades especiales de protección. 

Fotografía por: Flavia Violeta Lopez

(Laelia speciosa)

Lo más importante en el reto de la conservación no radica sólo en prohibir el uso tradicional de algunas especies de orquídeas, lo cual además es parte de nuestra riqueza cultural, sino en generar programas de reproducción y repoblación de estas especies para su aprovechamiento en las comunidades.

Uno de los principales objetivos de estos programas de conservación es el comercio de orquídeas silvestres en viveros autorizados que las reproducen con una tasa de aprovechamiento autorizada, bajo el esquema de Unidad de Manejo Ambiental (UMA); sin embargo, son muy pocos los centros autorizados que existen en el país para satisfacer la alta demanda que tienen las orquídeas como planta y flor de corte. 

Lamentablemente la riqueza de orquídeas en nuestro país está en peligro de extinción; por lo tanto, especialistas como biólogos, botánicos, viveristas, ambientalistas, coleccionistas y sobre todo los poseedores del recurso en el campo, exigimos a las autoridades acciones contundentes en favor del medio ambiente antes de que los espacios donde viven las enigmáticas orquídeas terminen deforestados quedando desérticos.

Referencias:

Laguna, C.A. 2005. “Actualización en el listado orquideofloristico del municipio de Temascaltepec, Estado de México”. Memoria del X Congreso Nacional. y III Internacional de Horticultura Ornamental, Uruapan, Mich. México. p. 96.

Suárez, O. 2004. Algunas Orquídeas de Oaxaca, Instituto Estatal de Ecología de Oaxaca, México. 2004.

Hagsater, E. y J. Stewart.1986. “Estrategias para la conservación de Orquídeas”, Revista Orquídeas, 10(1) Abril 1986 pp. 213-221.

SEMARNAT, 2002.NOM-059-ECOL-2001, Diario Oficial de la Federación Miércoles 6 de marzo 2002.