Los bots en la campaña presidencial

Por: Eduardo Farah

En las pasadas elecciones se notó la fuerte influencia que tienen las redes sociales en la actualidad, por lo que la utilización de bots y haters no fue una sorpresa, trabajaban al unísono con el objetivo de promover la agenda de su candidato o para acallar las críticas, con diversos grados de agresividad que iban desde “debates” o los tw automatizados con hasta insultos o amenazas.

¿Qué es un bot? Es un software que efectúa tareas programadas, imitando el comportamiento o el lenguaje humano. Suelen funcionar dentro de otras aplicaciones, ayudan, informan o asisten al usuario. Pueden leer y entender la lengua y una serie predeterminada de conceptos relacionados con la función que tienen programada. En Twitter un bot contesta automáticamente los tuits, hace spam sobre un tema en específico, no suelen tener seguidores ni avatar. Suelen ser usados para difundir noticias falsas, aumentar seguidores de una cuenta o generar la popularidad de un Trending Topic.

Pero, ¿cómo saber que son bots? Hay que observar sus antecedentes: con qué frecuencia, estilo, temática o personalidad se elabora cada tuit, si hay una gran probabilidad de que se esté lidiando con un bot si se repiten los factores antes mencionados. Obvio que también había ciudadanos entusiasmados o enfadados que daban su opinión, pero no estaban en las campañas de descredito que realizaban los bots. Estos suelen ser usados en conjunto con haters pagados. ¿Qué es un hater? Suelen ser cuentas anónimas que atacan, difaman y replican a cuentas personales o de empresa, dentro de estos existen aquellos que son pagados para apoyar un fin.

El uso de los antes mencionados saturó las redes, bloqueó en diversas ocasiones tendencias, modificó la mira de la noticia sobre un candidato hacia otro y desfiguró las campañas con insultos y agresiones. En gran medida por el valor que ahora tienen las redes sociales, Twitter se dio a la tarea de modificar su algoritmo para evitar insultos, noticias falsas y mensajes de odio, pero hasta ahora con poco éxito.