NIKOLA TESLA

Como suele suceder con las mentes más innovadoras y creativas, Nikola Tesla es el creador detrás del talento.

Igual que ocurre con los grandes artistas, su obra solo fue valorada después de su muerte. Dedicó su vida a resolver los misterios de la electricidad y a encontrar la manera de que esta hiciera más fácil la vida de las personas, ¡como podríamos imaginar! que su capacidad de humanismo y pensamiento lograra querer desarrollar antenas alrededor del mundo, para así distribuir la electricidad vía inalámbrica gratuitamente, lo cual no estaba dentro de los planes de los grandes intereses económicos mundiales especialmente (Morgan).

Afortunadamente, hoy en día consideramos a Nikola Tesla como lo que realmente fué un genio. A él le debemos innumerables inventos que han sido pieza clave para que la ciencia y la tecnología se hayan desarrollado como lo han hecho.

Nikola Tesla es la mente detrás de los motores de corriente alterna, las radiografías, la radio e incluso de que todos dispongamos de electricidad y energía en nuestros hogares ademas de que gracias a sus experimentos con las microondas y el magnetismo se cree que es el precursor de la transmisión inalámbrica (wifi) como hoy día se conoce . Tesla fue la figura que estableció los pilares de la tecnología moderna.

Biografía de Nikola Tesla (1856 – 1943)

PRIMEROS AÑOS

Nikola Tesla nació el 10 de julio de 1856 en Smiljan, en una pequeña localidad situada en la actual Croacia. Ya desde pequeño dio muestras de tener una mente inusualmente curiosa y creativa para un niño de su edad.

Existe una leyenda que cuando el tenía tres años, sucedió algo que sería una señal de lo que le depararía la vida. Mientras acariciaba a su gato, el roce de la mano con el pelo del animal hizo que saltaran chispas. Tesla, sin entender nada, le preguntó a su padre por qué ocurría eso. Y el padre, un sacerdote, le dijo que era electricidad siendo así el inicio que marco su vida

En la escuela mostró una gran facilidad para las matemáticas y para la ciencia en general. Sin embargo, cuando todo parecía ir bien académicamente, pasó algo que casi le costó la vida. Con 17 años, Tesla enfermó gravemente de cólera.

Mientras estaba enfermo Tesla le pidió a su padre que si se recuperaba, lo enviara a la mejor universidad de ingeniería que hubiera y así fue, su padre cumplió la promesa.

Por ello, en 1875, a los 19 años, Nikola Tesla comenzó sus estudios en la Universidad Politécnica de Graz, en Austria. Fue durante estos estudios y a medida que iba profundizando en el conocimiento de los fenómenos electromagnéticos que empezó a germinar una idea en su interior:

“¿Puede la energía y la electricidad llegar a todas las personas del mundo?”. Esta pregunta marcó la vida profesional de Tesla para siempre.

VIDA PROFESIONAL

Después de graduarse, en 1881, Tesla viajó a Viena y empezó a trabajar en la Compañía Nacional Telefónica. Pero su brillantez no pasó desapercibida por mucho tiempo, y fue contratado por la Compañía Edison, la cual tenía una sede en París, a la que acudió a trabajar.

Tampoco ahí, pese a ser uno de los gigantes de la energía del mundo, pasó desapercibido. Por ello, uno de sus jefes escribió una carta de recomendación al propio Thomas Alva Edison, que dirigía la empresa desde su centro en Estados Unidos. Al saber de la existencia de este joven prodigio, Edison invitó a Tesla a trabajar para él, por lo que Tesla viajó a Nueva York en 1884. Sin embargo, lo que en un principio tenía que ser una relación de maestro y aprendiz, terminó siendo una de las mayores disputas entre científicos de la historia. Edison era la figura más importante de la tecnología en el mundo y era un consolidado empresario responsable de grandes inventos. Pero Tesla no se vio acobardado por esto y no dudó en cuestionar algunos de los procedimientos que seguía Edison. El ego de ambos científicos chocó y empezó lo que comercialmente se conoce como “la guerra de las corrientes”.

A grandes rasgos, hay dos formas de transmitir la electricidad: por corriente directa o por corriente alterna. Y cada uno de ellos defendía una. La corriente directa es la transmisión de la electricidad en un solo sentido (como si se tratara de un rayo), algo que servía bien para mover pequeñas cantidades de energía para, por ejemplo, encender una bombilla.

Edison defendía esta forma de transmitir la energía. Pero Tesla, conocedor de las limitaciones, estaba convencido de que la corriente alterna era mejor. En esta, la electricidad se mueve en ambos sentidos, lo que permite transmitir cantidades mayores de energía a mayor distancia. La corriente alterna es mucho más potente que la directa.

Y, pese a que el tiempo le dio la razón a Tesla ya que las redes eléctricas que hacen llegar energía a las ciudades usan la corriente alterna, Edison se encargó de desacreditar a Nikola Tesla para que su fama no se viera comprometida.

Por ello, Edison viajó por Estados Unidos difamando a Tesla, diciendo que la corriente alterna era peligrosa, llegando incluso a electrocutar animales para demostrarlo. Esto, junto con el hecho de que Edison se negara a pagar 50.000 dólares que le debía, hizo que Tesla abandonara la compañía y buscara suerte por sí solo.

Por ello, Tesla fundó en 1886, con apenas 30 años, su propia compañía: Tesla Electric Light & Manufacturing. En ella, empezó los planes para desarrollar un motor de corriente eléctrica, el cual podría suministrar energía barata a un gran número de gente. Esto llamó la atención de inversores, pero con el tiempo, estos empezaron a dudar de la aplicabilidad de los inventos de Tesla y lo acabaran despidiendo de su propia empresa.

Esto hizo que durante un año, Tesla tuviera que trabajar como obrero en Nueva York para ganar dinero y poder sufragar su siguiente proyecto, pues él no se daba por vencido. Gracias a los ahorros, Tesla pudo inventar por cuenta propia un motor de corriente alterna, el cual presentó en un concurso de ingeniería eléctrica en 1888.

Esto volvió a despertar la curiosidad de las grandes figuras de la electricidad en el país, por lo que consiguió trabajar en una gran empresa: Westinghouse Electric & Manufacturing Company’s. Ahí, y con el apoyo de los directores, en 1893, consiguió una proeza: utilizando la fuerza del agua de las cataratas del Niágara en un motor de corriente alterna, consiguió suministrar electricidad a la ciudad de Búfalo, cerca de las cataratas.

Tesla siguió desarrollando la tecnología de la electricidad y, pese a que en 1895, un misterioso incendio destruyera la totalidad de su laboratorio, hizo innumerables inventos: el primer objeto controlado a distancia por radio, la primera imagen de radiografía mediante rayos X, la famosa bobina de Tesla…

Siguió sus investigaciones, descubrimientos e inventos, llegando a hacer unas 300 patentes. Sin embargo, Tesla tuvo problemas con estas durante el resto de su vida, entre las que destaca el conflicto con el italiano Marconi por el invento de la radio, pues había usado algunas patentes de Tesla para inventarla.

Finalmente, Nikola Tesla murió solo en la habitación de un hotel en Nueva York a los 86 años, un 7 de enero de 1943, a causa de un infarto de miocardio. De todos modos, dejó tras de sí un legado que, pese a ser infravalorado durante su vida, a día de hoy es imprescindible para que estemos logrando el desarrollo tecnológico moderno.

Las placas de carga inductiva de los smartphones, las tarjetas contactless, los cepillos dentales eléctricos, cargadores de dispositivos implantables como marcapasos, cargadores de vehículos eléctricos… Todo esto se basa en los principios descubiertos por Tesla.