OMS busca reducir la demencia

Redacción

Aproximadamente 50 millones de personas en todo el mundo sufren demencia y se diagnostican casi 10 millones de nuevos casos cada año. Lamentablemente se espera que se triplique en los próximos treinta años.

Los responsables de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguran que un estilo de vida sano, que incluya el ejercicio, el no fumar y el beber alcohol con moderación, puede reducir el riesgo de demencia y el deterioro cognitivo.

Otras de las recomendaciones son:

  • Controlar el peso
  • Comer de manera saludable
  • Mantener equilibrados los niveles de presión arterial, colesterol y azúcar en la sangre

Según la OMS, la demencia es un síndrome que deteriora la memoria, el intelecto, la orientación, el lenguaje, el cálculo, las capacidades de aprendizaje, el juicio, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas.

La demencia es un síndrome –crónico o progresivo– caracterizado por el deterioro de la función cognitiva (la capacidad para procesar el pensamiento) .

Esta condición afecta principalmente a las personas mayores pese a que no es una consecuencia normal del envejecimiento y una de las principales causas de discapacidad y dependencia de las personas de la tercera edad.

La demencia es causada por diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria, como la enfermedad de Alzheimer ( es la más común pues entre 60 u 70% de los casos son de esta enfermedad) o los accidentes cerebrovasculares.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas relacionados con la demencia se pueden entender en tres etapas; temprana, intermedia y tardía; aunque depende de muchos factores cómo evoluciona la enfermedad, tales como la edad, los hábitos, la condición que lo desencadenó, entre muchas otras.

Etapa temprana: a menudo pasa desapercibida. Los síntomas más comunes incluyen

  • Olvidos repentinos
  • Pérdida de la noción del tiempo
  • Desubicación espacial, incluso en lugares conocidos

Etapa intermedia: los signos y síntomas se vuelven más evidentes y comienzan a afectar la vida cotidiana de la persona

  • Pérdida de la memoria a corto plazo -acontecimientos recientes-, así como los nombres de las personas
  • Desorientación en su propio hogar
  • Dificultades para comunicarse
  • Necesitan ayuda con el aseo y cuidado personal
  • Tienen cambios de comportamiento, por ejemplo, dan vueltas por la casa o repiten las mismas preguntas

Etapa tardía: en la última etapa de la enfermedad, la dependencia y la inactividad son casi totales. Las alteraciones de la memoria son graves y los síntomas y signos físicos se hacen más evidentes.

  • Desubicación en el tiempo y en el espacio
  • Dificultades para reconocer a familiares y amigos, en ocasiones total desconocimiento
  • Dificultades para realizar actividades motrices
  • Alteraciones del comportamiento que pueden exacerbarse y desembocar en agresiones