Polanco ocupado por antreros

Redacción

Por su localización en la ciudad, Polanco es un punto de encuentro tan importante que los antreros no podían dejar escapar e iniciaron, sobre todo en la última década, la instalación de antros de alto impacto, ya no solo en centros comerciales sino en casas habitación, edificios de oficinas, etcétera, tanto en la avenida Masaryk como en zonas habitacionales.

Además, lograron convertir presuntos restaurantes en antros o “borracherías”, donde la venta mayoritaria es el alcohol y no la comida, lo que convirtió a esta colonia en el centro de reunión de jóvenes y adultos consumistas de alcohol y drogas.

Las normativas estipulan que si son establecimientos de alto impacto deben cerrar a las 3 a.m. y quedar vacíos de personas ajenas al establecimiento, sin embargo, esto no sucede puesto que cierran los fines de semana entre 6 y 8 a.m. El GDF con participación de la alcaldía, en un operativo dirigido por el director de Jurídico de MH, Gustavo García, suspendieron 4 lugares de alto impacto en plaza Masaryk, con el apoyo de 80 policías y 20 verificadores del INVEA:

  1. Barezzito
  2. Kenedy
  3. Botellón
  4. República. En este se descubrió que había el doble de personas
    permitidas en el establecimiento.

Sin embargo, Barezzito, Kenedy y Botellón ya reabrieron, igualmente ocurrió con el antro La Santa ubicado en Masaryk, que estuvo suspendido 3 semanas.

Los vecinos afectados por el ruido, tráfico infernal en las noches y por la inseguridad que esto genera se han quejado fuertemente pero ningún delegado detuvo el crecimiento de estos establecimientos irregulares y se dice que la mayoría al no tener documentación legal y violar las reglas han logrado continuar operando gracias a importantes funcionarios de la entonces delegación.

El alcalde Víctor Romo el día 11 de marzo prometió en reunión de gabinete suspender o clausurar, según lo amerite, varios antros y exigir que cierren a las 3 a.m. y a esa hora estén vacíos de personas ajenas al establecimiento. Comenzaron la verificación de los antros de la zona, en caso de que no cumplan con la documentación o presenten irregularidades prometieron clausura definitiva.

Además de los antros de alto impacto antes mencionados, en zona habitacional había abierto en la calle de Luis G. Urbina número 74 una galería llamada RUBICÓ, pero dentro de esta, en el segundo piso, se realizaron eventos con DJ que ponía música a todo volumen por las noches en zona residencial y presuntamente intentaban abrir el tercer piso para realizar fiestas similares a las que estuvieron haciendo en el segundo piso. A mediados de marzo fue clausurado por la delegación. A lo anterior se suman restaurantes en proceso que no cuentan con permisos, como los dos ubicados en Anatole France, uno en el número 70 en una gran casona frente al parque y el otro en el 76.

En este momento, los vecinos suman 30 antros y restaurantes que venden alcohol solo. Si el alcalde no detiene esta explosión y la reduce notablemente, especialmente exigiendo que cierren en el horario y que los restaurantes cumplan no vendiendo alcohol sin alimentos, Polanco se convertirá en la próxima Zona Rosa.