Respirar el aire tóxico de la CDMX equivale a perder años de educación

Emma Rea

La contaminación del aire provoca una gran reducción de la inteligencia y agrava enfermedades neurológicas, según recientes investigaciones, lo que indica que el daño del aire tóxico es tan profundo en la mente como los impactos que se tienen en la salud física.

El aumento de los niveles de dióxido de carbono, el principal impulsor del cambio climático, no es solo un peligro para las criaturas vivientes, también está afectando nuestras capacidades mentales. En los niveles más altos, el CO2 nubla la mente: nos hace más lentos y menos propensos a desarrollar nuevas ideas, degrada la capacidad para captar nueva información, formular pensamientos complejos y las capacidades del lenguaje.


Los niveles de CO2 en la atmósfera pasaron a 400 partes por millón en 2016, a pesar de los acuerdos globales para mantener controlado el cambio climático. El CO2 al aire libre llega a 500 partes por millón (ppm) regularmente en ciudades industriales, en hogares con poca ventilación o en lugares de trabajo puede superar las 1,000 ppm. Un estudio en dormitorios de Dinamarca encontró que las concentraciones nocturnas de CO2 excedían las 2,000 ppm, con efectos medibles en el desempeño de los estudiantes al día siguiente.

Investigadores de la Universidad de Beijing y la Escuela de Salud de Yale publicaron una investigación que muestra que las personas que viven en las ciudades más contaminadas están sufriendo aumento de enfermedades respiratorias y crónicas por la mala calidad del aire, pero no sólo eso, también pierden las funciones cognitivas.

El estudio mostró que los altos niveles de contaminación conducen a caídas significativas en los puntajes de pruebas de lenguaje y aritmética, con lo que el impacto en algunos de los participantes equivale a perder varios años de educación.


Un estudio publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias utilizó pruebas matemáticas y de lenguaje para evaluar cómo el aire tóxico afectó el rendimiento mental de 20 mil chinos en todo el país. El estudio encontró que las habilidades del lenguaje se vieron afectadas, más que las habilidades matemáticas.

Este estudio analizó las pruebas del lenguaje y aritmética realizadas como parte de los estudios del Panel Familiar de China entre 2010 y 2014, los científicos compararon los resultados con las pruebas de los registros de contaminación por dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre.

Descubrieron que las personas que estuvieron expuestas por mayor cantidad de tiempo al aire tóxico tenían mayor daño medible en la inteligencia, también notaron que los hombres salían más perjudicados que las mujeres, dijeron que esto puede deberse a las diferencias en el funcionamiento del cerebro masculino y femenino.

La investigación realizada en China es relevante en todo el mundo, con el 95% de la población mundial respirando aire tóxico. “El aire contaminado puede hacer que se reduzca el nivel de educación en un año, lo cual es enorme” explicó Xi Chen, investigador de la Escuela de Salud Pública de Yale, a The Guardian. El investigador también explicó que el efecto se amplifica en los hombres mayores de 64 años y en la demografía de educación más baja. Chen dijo que la contaminación del aire es la causa más probable de la pérdida de la inteligencia más que ser una simple correlación.

También explicó que la disminución cognoscitiva se observa a medida que envejecen, pero que también tenía un impacto a corto plazo en la inteligencia y que esto podía tener consecuencias importantes, por ejemplo, para los estudiantes que tienen que rendir exámenes de ingreso a la universidad en días contaminados.

Derrick Ho, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, también investiga los efectos de la contaminación en el rendimiento cognitivo, expuso que la contaminación del aire puede estar asociada con el estrés oxidativo, la neuro-inflamación y la neurodegeneración de los seres humanos.

La contaminación del aire causa siete millones de muertes prematuras al año, sin embargo, el daño a las capacidades mentales no se ha estudiado a profundidad, hasta ahora, y los resultados son alarmantes. Un estudio reciente descubrió que la mala calidad del aire estaba relaciona con la mortalidad en personas con trastornos mentales, un trabajo anterior relacionaba las malas condiciones del aire con el aumento de enfermedades mentales en los niños.

Los resultados son aplicables para el resto del mundo, el daño a la inteligencia probablemente sea incremental, se sabe que las nanopartículas menores a 2.5 ppm de contaminación son especialmente dañinas. Otros estudios han demostrado que la contaminación del aire está relacionada con el nacimiento prematuro, el bajo peso al nacer, enfermedades mentales en los niños y demencia en los ancianos.

Estos estudios se suman a uno anteriormente publicado por la BBC en el que se analizaron los cerebros de personas que vivían en México (CDMX) e Inglaterra (Lancaster) y tenían millones de nanopartículas de un mineral llamado magnetita en el cerebro, esto debido a la inhalación del aire tóxico. En dicho estudio encontraron que 37 personas: 29 de ellas, de entre 3 y 85 años, habían vivido y muerto en la Ciudad de México, una capital sumamente contaminada.

Otro problema que aún no es estudiado es que además de provocar Alzhaimer podría estar afectando la inteligencia, ya que hay una disminución del IQ desde 1990 a nivel global y aún no se sabe la razón, pero una de las teorías es que esto ocurre por la presencia de las partículas de magnetita en el cerebro.


En esta misma línea, un estudio de la Universidad Southern California realizó un seguimiento a mujeres embarazadas y sus hijos para estudiar la relación entre la exposición prenatal a los contaminantes del aire y los problemas cognitivos de los niños. Se realizaron escáneres cerebrales a los jóvenes que mostraron datos que incluían fenómenos como reducciones de volumen cerebral, particularmente en el hemisferio izquierdo. Encontraron además menos materia blanca cerebral en aquellos niños que fueron expuestos a la contaminación. Estas anomalías causaban problemas de procesamiento de información en los niños, se comportaban más impulsivos y desatentos, como si sufrieran Trastornos por Déficit de Atención.


En México el diésel tiene entre 10 y 15 veces más azufre que el que se autoriza en la Unión Europea y Estados Unidos, es el principal productor de las partículas menores de 2.5ppm, que ahora se sabe que entran vía las terminales de las fosas nasales directamente al cerebro, de ahí que en Europa para el año 2025 quedará prohibido el uso del diésel.

Fuentes:

Carrington, D., L. Kuo. (27 de agosto del 2018) Air pollution causes ‘huge’ reduction in intelligence, study reveals. The Guardian.
https://www.theguardian.com/environment/2018/aug/27/air-pollution-causes-huge-reduction-in- intelligence-study-reveals
Redacción. (6 de septiembre del 2016) El impactante hallazgo sobre la contaminación en cerebros de personas que vivieron y murieron en Ciudad de México. BBC
https://www.bbc.com/mundo/noticias-37286480
Bridle, J. (24 de septiembre del 2018) Air pollution rots our brains. Is that why we don’t do anything about it?. The guardian
https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/sep/24/air-pollution-cognitive-improvement-environment